viernes, 30 de diciembre de 2016

Balance 2016

30/12/2016

Vamos despidiendo el año.
He pensado en hacer balance de lo acontecido en 2016.

Me entran ganas de llorar.

Sí, no ha sido muy bueno que digamos.

Dicen por ahí que, cuando has tocado fondo,
lo mejor de todo es que ya no puedes caer más bajo
y que ya sólo te queda subir.

Perdonad que disienta, pero, si tienes una pala y un cubo,
puedes cavar un agujero hasta llegar a los infiernos.
De momento he llegado a la planta -20 , angelotes fiesteros
y pronto llegaré a la -40 , demonios playeros.

De momento esto no tiene pinta de cambiar demasiado,
así que, intuyo que abrazaremos el nuevo año tal cual
dejamos el viejo...y gracias.

Muchos diréis , ¿ porqué tanta negatividad ?
Es que el deporte de la positividad dejé de practicarlo
cuando me fastidié la rodilla , allá por...no sé ni cuando.

Mi regalo de Reyes...una resonancia magnética y
la visita al traumatólogo.

Despidamos pues este 2016 y , por un instante,
esperemos que las cosas cambiarán...
y para mejor , claro , porque si es al contrario...
vaya mojón del carajo !!!!

Un abrazo para todos aquellos que han
pasado por esta casa , ya sea para quedarse
o para no volver nunca más espantados por
la bazofia de mis letras.

Nos vemos el año que viene.
Kariontidas Samoronthe

martes, 13 de diciembre de 2016

Cuidando caracoles

13/12/2016
Bonita fecha. Martes y trece.
Trece y martes...

Shinedown - Enemies

El otro día fui al cementerio a limpiar y dar brillo al panteón familiar.
Dice mi tía que, en un futuro no muy lejano nos tocará a nosotros cuidarlo.
Mejor que no sepa que, si por mí fuera,
todo el mundo sería esparcido en cenizas por acá y por allá ,
haciendo de ellos uno con la eternidad,
sin tener que esperar a la descomposición para ello.

Pero bueno, a lo que vamos , que nos desviamos.
Había una maceta de margaritas que mi madre quiso recuperar.
Nuestra especialidad es revivir plantas moribundas.
...Otros hacen calceta, no ??? Pues eso.

Total que, me llevé la linda macetita , que una vez en casa resultó
ser un nido de bichos resistentes a una guerra nuclear y además
una comuna de caracoles.
Recogí los caracolitos uno por uno , con paciencia y mimo.
Los puse en una cajita , con sus hojitas frescas y sus florecicas,
a la  espera de devolverlos a la naturaleza.

En dos días tenía que ir al quinto infierno por un tema que ya no recuerdo,
pero, se me encendió la bombillita ( ohhhh ) y dije , allá vamos toda la familia.

Ese día la comuna caracólica recorrió la friolera de dos horas en bus.
Si el día que llegaron a mi casa los hubiera tirado por el balcón,
creo que les habría hecho un gran favor.
Eso sí, después de dos horas y sendas vomitonas caracoleras ,
llegamos al paraje más chulo de ... las afueras de un pueblo cualquiera.

Elegí el mejor sitio, una campa con caballos.
Según iba echando el paquete , un curioso caballito se acercó.
Qué bonito, qué bonito , qué majo...... quéeeeeeee!!!!!

Para cuando me di cuenta el caballico había metido el morro y creo que
posteriormente la pata en mi bolita de hierba llena de caracolines.
Yupiiiiiiiiiiiiiiiiii.

Y entonces, para qué ~€##~$*ño me he molestado en traer hasta aquí
a los pobres caracoles mareaos ??????

Vaya mierda de protectora de animales estoy hecha.

Tengo que decir en mi defensa que los caracoles son muy resistentes a todo...
qué voy a decir.

En fín , que ahora voy a poner cara de buena y consolarme pensando que
he sido fiel a mis ideales y he esparcido por la naturaleza a mis seres queridos
una vez cruzada la línea de la vida.

El cómo y por qué hayan tenido que cruzarla...será un misterio para todos....
menos para el caballo cabrón.
Kariontidas Samoronthe