sábado, 15 de octubre de 2011

Mírame,

                
                                                                                                                          15/10/2011


            Un consejo. No os adelantéis a los acontecimientos u os llevaréis grandes sorpresas. No deis las cosas por hechas antes de tiempo porque siempre hay una probabilidad de que no se den.
            En la entrada anterior, me precipité en comentaros que había conseguido un trabajo. Ayer tenían que haberme llamado para confirmarme que me contrataban…y no me han llamado ¡!!!!!!!!

            Es curioso (por no decir penoso) que haya tanta competencia, hasta para los contratos más basura de la historia. Seguro que había alguien con más currículum y experiencia que yo para poder explotarlo con más garantías de éxito. Qué le vamos a hacer. Voy a reconocer que, ya me había hecho a la idea de trabajar y, ahora, me siento algo vacía. Volver a empezar. Pero, es lo de siempre,  la ley de la oferta, la demanda, la crisis y la mierda enlatada. Volvamos a las páginas de empleo y los currículums de foto horrorosa con la piel de color rana Gustavo. No perdamos la calma.

            Me voy a dar un consejo a mí misma : “ La paciencia es la mejor ciencia”
Aunque creo que tú y yo ya tenemos también el master en esa ciencia. Vamos entonces a animarnos y a añadirlo en ese super currículum que tan solo nos sirve para limpiarnos el …

Pero, hoy todo esto queda totalmente fuera de lugar ante lo que os tengo que contar.

            Primero prefiero ambientaros en el momento en el que escribo para que podáis sentiros un poquito como yo me siento.

            Ahora estoy escuchando lo nuevo de La Oreja de Van Gogh , “la niña que llora en tus fiestas”. La escucho una y otra vez y leo su letra:

Vuela un columpio vacío sobre mi cabeza,
vuela por el cementerio de mi voluntad,
sigo buscando la niña que llora en tus fiestas,
suenan campanas en flor por mi funeral.

Mírame, con la estrella polar a mis pies,
vuelvo a casa perdida otra vez
porque no sé dejar de adorarte, mírame.

Vuela un columpio vació rozando la arena,
deja las huellas del ángel caído al pasar.
Huellas que siempre me llevan a ti quitapenas,
como la dosis de vida fugaz que me diste a probar.

Mírame, con la estrella polar a mis pies,
vuelvo a casa perdida otra vez
porque no sé dejar de adorarte.

Pienso en ti, cada vez que me alejo de mí,
cada vez que prefiero morir,
desde el día que tú me dijiste,
tu carita es como una rosa sin abrir.

Mírame, con la estrella polar a mis pies,
vuelvo a casa perdida otra vez
porque no sé dejar de adorarte.

Piensa en mí, cada vez que me miras así
se me cosen los labios a ti.
Y la luna me pinta los ojos.

Mírame, cada vez que te vas pienso en ti,
cada vez que prefiero morir,
cada vez que me besas así,
cada vez que te vas, mírame.


Ayer esta canción la escuchaba una persona a la que quiero y que, ha sufrido una gran pérdida. El padre de su pareja ha muerto súbitamente, sin explicación, de ataque al corazón. 60 años. Murió mientras dormía.
Por eso, hoy la escucho yo. Para sentirme un poco más cerca de él y para intentar entender y compartir su tristeza. De algún modo, él escuchaba esta canción como carta de despedida. Era una forma de expresar su tristeza por la situación. Conocía poco al padre de su pareja, pero, sobre todo, lloraba por el vacío y la angustia que veía en los ojos de la madre.
Se queda sola.
Otra vez volvemos al tema de la soledad. En este caso, no es una soledad elegida, es una soledad impuesta.

Tras sucesos como éste, mi cabeza se descontrola y, deja de pensar, sólo siente.
Veo llorar a mi amigo, una bellísima persona, al igual que su pareja, que no se merecían este palo. Nadie se merece perder a alguien querido. Es lo único que tenemos y si nos lo arrebatan, ¿qué nos queda?

            Dicen que el tiempo lo cura todo. No soy de la misma opinión.
El tiempo sólo suaviza los sentimientos de pena; los esconde entre el día a día  y las nuevas experiencias, pero nunca desaparecerá lo que un día sentiste por la persona que se fue, lo que viviste con él. Eso permanecerá siempre en tu cabeza y, en días como éstos, los que hemos sufrido pérdidas, recordamos nuestro caso y, no podemos hacer otra cosa que llorar.
El tiempo no cura los recuerdos. El tiempo sólo pasa, simplemente se cuela entre nuestros dedos.

“Pienso en ti, cada vez que me alejo de mí, cada vez que prefiero morir”
“Mírame, con la estrella polar a mis pies, vuelvo a casa perdida otra vez porque no sé dejar de adorarte”

No sé dejar de adorarte. Sólo pienso en ti. La vida pierde el rumbo cuando una parte de mi vuela lejos, para no volver. Te alejas, te vas y me dejas perdida a mi suerte.
Piensa en mí, allá donde estés, piensa en mí; no me olvides nunca, que yo no te olvidaré.

            En momentos como éste, reconozco la fragilidad de la especie humana; lo efímero de la vida y se me encoge el alma.
            Sigo pensando que el mono cometió un gran error al evolucionar hacia una especie con sentido común y …sentimientos!
Gran error, macaco, gran error.

            Ahora mismo, sólo me apetece recogerme en mi caparazón de caracol y esperar a que mañana mi corazón recobre su estado natural de odio hacia la humanidad. En el día de hoy, sólo puedo estar triste por mis amigos, que lloran sin consuelo. Es ley de vida pero, es una ley que cuesta asimilar.

            Y entonces, escondida ya en mi guarida, sola y enganchada a la canción, dejo salir todos esos pensamientos y sentimientos que guardo celosamente en lo más profundo del corazón, bajo diez candados con catorce llaves.

            Todas las cosas, lo mismo que llegan, se van.
            No te aferres a nada porque nada es eterno.

Nos enfadamos porque la vida no nos va como quisiéramos. Pero, ¿Quién está satisfecho con su vida? ¿Quién, si volviera atrás, no cambiaría muchas de las cosas que ha vivido?

¿Por qué haces el sacrificio de ir al gimnasio después de trabajar? Comes un triste tomate en vestuarios y, eso te hace sentir bien. ¿Porqué no te quieres más?

¿Por qué dedicas tu vida a cuidar de tus hijos?

¿Por qué pierdes lo mejor de tu juventud estudiando una carrera?

¿Por qué todo es pensar en el futuro?

“Cada vez que te vas pienso en ti…”

Tal vez el futuro no exista.

“Acabas de marcharte y ya te echo de menos”

Pierdes tu presente pensando en un futuro lleno de dudas y sombras, que tal vez no llegue jamás.

“Nunca te olvidaré. Siempre te amaré”

“Pienso en ti, cada vez que me alejo de mi”

“Allá donde estés, te buscaré; allá donde estés, te amaré”

Sé que no volverás a mí, sé que me quedo sola a recorrer el resto de mi camino; lo sé.

“No sé dejar de adorarte”

Quiero dejar de ver la misma película. No me lleva a ninguna parte. Sólo hay dolor en ella. Sólo hay tristeza. Hazme un favor y tira la tele por la ventana.

“Antes de irte, por mucho que te cueste, despídete de mi”

“Para mí, nunca dejarás de estar aquí”

Cada vez que me mirabas así...no debí dejarte subir.
No me arrepiento pero, ahora sufro por mí y me acuerdo de ti.

Esto es lo que tiene vivir y estar vivo. Si no tuviésemos sentimientos…la vida sería muy aburrida; una vida mucho más fácil pero, mucho más aburrida, eso seguro.

Dedico humildemente mi relato de hoy a mi querido y maravilloso amigo, que llora porque siente; siente y llora.

Y a todos aquellos que, por un instante, han perdido la ilusión o han dejado de entender qué sentido tiene la vida les digo :

“La vida nos hiere, la vida nos hace llorar, la vida nos hace sufrir…pero la vida es única e irrepetible. Es como es. No te la pierdas, venga como venga. Sea como sea, porque, el solo hecho de sentir,  merece la pena”

Por favor, no acudáis a “quitapenas” de ningún tipo. Aprovechad lo que os llega en esta vida, sea lo que sea, sentidlo, mascadlo, escupidlo, lloradlo…No lo dejéis pasar sin vivirlo, sin exprimirlo.
Dadle un vasito de leche caliente y acostadla a vuestro lado. La vida es como es. No os enfadéis con ella e intentad entenderla, aunque sea un poquito.
 Si no vivís las cosas, os arrepentiréis siempre. La vida es lo que tiene, o la vives o la dejas pasar. Os recomiendo lo primero.

“Te echo de menos pero, sé que tengo suerte porque, al menos, durante un tiempo te sentí, te viví, te disfruté, te quise… y te querré. Nunca te olvidaré”


De momento, ya es suficiente.

Bienvenid@s a mi mundo. Kariontidas Samoronthe.

viernes, 14 de octubre de 2011

¡Ochocientoseuristas...alegría!

                                                            
Hoy no estoy triste, estoy asqueada. Estoy cansada de la precariedad del mundo laboral en este país. He recibido una oferta de trabajo de un currículum que envié hace un año !!!!! He ido a la entrevista…contrato de prácticas por seis meses, que les sale más barato. Esto supone, para el que no lo sepa, que cobras lo mínimo que se puede cobrar en este país por trabajar, esto es, 800,00 € limpios al mes. Hurra ¡!!! Vivan nuestra avanzadísima sociedad  y la  increíble calidad de vida que disfrutamos todos!!!!

No hay nada mejor que VIVIR para TRABAJAR ¡!!! Trabajar para vivir ya no se lleva.
Y lo peor de todo es que, teniendo estudios y una profesión, voy a enganchar el contrato de m… Como dice el refrán : no hay más, contigo Tomás. Al menos, durante seis meses podré pagar de mi bolsillo las facturas del alquiler del piso, los seguros….
Vaya, veo que, no me llega para pagar todos los gastos…tendré que buscar otro trabajo más. Eso sí, el contrato será de prácticas pero, yo voy a trabajar como una titulada más. Cada vez que le doy más vueltas, más rabia me da. Hemos llegado a no ser ni siquiera mil euristas y, con todas las facturas que tengo que pagar cada mes, no me va a quedar ni para comprar unas dignas bragas que enseñar en el vestuario del gimnasio.

Tendremos que poner de moda la nueva palabra:  ¡ ochocientoseuristas ¡!!!!!!

Y luego, se extrañan de que la gente se apunte al paro y no encuentre trabajo…para qué encontrar trabajo, ¿para currar como un cabrón y cobrar una mierda? Mejor cobro una mierda del paro pero estoy en mi casa rascándole la barriga a mi perro, que es más agradecido que un jefe explotador.

Mi cabreo va en ascenso según voy escribiendo. Hoy he recibido en mi correo al menos dos ofertas de cursos para “mejorar mi currículum” y aumentar mis opciones de encontrar trabajo. Uno. ¿Quién lo paga? ¿Le pido un préstamo a la rana Gustavo? Dos. ¿Para qué estudiar más? ¿Para que me ofrezcan contratos basura?

Y para terminar de redondear la noche, una conocida casa de joyas me anima a comprar las 24 h. del día en su tienda on line. Miraré si en sus catálogos venden piedras preciosas, tal vez pueda ahorrar 20 céntimos para comprar un anillo de zafiros y diamantes. Creo que prefiero gastarme esa fortuna en un chupachús, por lo menos me ganaré unas caries.

De todos modos, no voy a quejarme demasiado pues, yo al menos voy a tener algo, no sé si bueno o malo, pero, algo al fin y al cabo, durante seis meses.
Vamos a celebrar que la fortuna me sonríe…hoy doble ración de lentejas ¡!!!!
Eso sí, acompañadas por un buen tazón de limonada de limón del que se usa para desatascar las cañerías de desagüe.

Toda una fiesta del bienaventurado. Creo que aprovechando mi borrachera de felicidad voy a subir a casa de mis vecinos por si les apetece montar un trío, que ya tienen que estar cansados uno del otro.
Y de paso les tomo prestada la gata y la paso al balcón del Leo para que ambos se conozcan de una vez y disfruten como locos de una noche de éxtasis gatuno a la luz de la luna.

Demasiadas tonterías para una noche.

Me pregunto porqué la fortuna está tan desigualmente repartida en este mundo.

Y entonces, viene a mi memoria una reflexión de una señora que no conozco, que me envía miYoda doméstico y se termina de rematar la faena.
 Antesdeayer creí ver en sus palabras gran acierto y sentí que todo era posible…hoy vuelvo a leerlo y, cosas del directo, tengo unas ganas espantosas de vomitar.
Por supuesto que no le quito el mérito a esta señora de escribir semejante reflexión, pero, hay cosas que no se pueden leer cuando uno está muy caliente porque, pierden su sentido más positivo para convertirse en un enorme supositorio de glicerina.
Con todo mi respeto a doña María de los Ángeles Marco que fue quien lo escribió, os transcribo su palabra y que cada uno juzgue el relato según crea conveniente.
Por mi parte, no vuelvo a leerlo hasta que la cerdita Peggy aprenda castellano o cuando a Espinete le crezca un  quinto dedo en cada mano.

Vamos a dejarnos de “yes, you can” y centrémonos en la realidad.

Como dice la letra de la canción de Coti “nunca tendré tu amor” : “ con los pies en la tierra, aunque pise barro y mierda”….y la que nos queda por tragar ¡!!!!!!!

Ahora sí, voy a trasladaros lo que decía esta buena mujer, con toda su buenísima intención. Tal vez haya un bienaventurado que lea sus palabras con menos odio e ira que yo.


TÚ  PUEDES  PREDECIR  TU  FUTURO por María de los Ángeles Marco

"El futuro no es el resultado de nuestra elección entre caminos
alternativos ofrecidos por el presente, sino más bien es un lugar
que es creado, primero con la mente y la voluntad, y después con
nuestras acciones."

¿Te gustaría saber qué te depara el futuro?   ¡Es muy sencillo! 
¡Creálo!  Date cuenta que dije "sencillo", no "fácil", lo cual
quiere decir que la receta es sencilla, más no quiere decir que no
tengas que trabajar para lograrlo.  Para empezar, ábrete a la
posibilidad de que tú puedes crear tu futuro.  Después, define cómo
quieres que sea, y pregúntate qué es lo que tienes que hacer para
lograrlo.  Seguramente tendrás que cambiar algunas o muchas de tus
creencias, actitudes, emociones, hábitos, pensamientos,  y por
supuesto, acciones.

Si tu presente no es tal como quisieras que fuera, acéptalo de
cualquier manera, ya que no hay nada que puedas hacer para
cambiarlo.  Define en dónde estás actualmente, y adónde quieres
llegar, y entonces sabrás cuál es el camino a seguir.

En lugar de vivir preocupado por lo que será tu futuro, trabaja
para crearlo tal como lo deseas y mereces.  Imagina tu vida tal y
como la deseas, con todo detalle.  Sé específico.  No dejes que
tu futuro "te suceda".  Toma el asiento del conductor de tu vida, y
dirígete exactamente adónde quieres ir.  Date cuenta que  tú tienes
todo el poder para crearlo, y que si tu presente es el resultado de
tus creencias, pensamientos, hábitos, emociones, actitudes y
acciones pasadas, entonces tu futuro será el resultado de tus
creencias, pensamientos, hábitos, emociones, actitudes y acciones
presentes.  ¡Es muy simple!  ¡No te compliques la vida!  No es
necesario.  Sólo define exactamente cómo quieres que sea tu futuro,
y créalo.

¿O eres de los que creen que la vida "les sucede"?  ¿Que eres una
víctima de las circunstancias y de los demás? ¿Que lo único que
puedes hacer es esperar con los brazos cruzados lo que el futuro te
depara?  Si es así, te invito a que te abras a la posibilidad de
que "tú y sólo tú creas tu propia vida".  Has creado tu pasado,
estás creando tu presente, y crearás tu futuro.  Y si lo que has
creado hasta ahora no te gusta, pues ¡muy sencillo! ¡Cambia la
fórmula!

"El más grande descubrimiento de todos los tiempos es que una
persona puede cambiar su futuro sólo con cambiar su actitud"  Oprah
Winfrey

Desafortunadamente, la mayoría de las personas no viven
conscientemente el momento presente, se han quedado atascadas en el
pasado, y es su pasado el que está creando su futuro, ya que las
decisiones que toman están basadas, no en el futuro que desean,
sino en sus experiencias pasadas (normalmente negativas).  Debemos
ser conscientes de que mientras sigamos reviviendo el pasado,
nuestro futuro será una repetición constante del pasado.

Para poder crear nuestro futuro de la manera en la que lo deseamos,
es necesario hacernos conscientes de nuestros patrones de
pensamiento, creencias, emociones, actitudes y hábitos, ya que en
base a ellos es que hemos tomado las decisiones que nos han llevado
a nuestra situación actual.  Si no nos ha gustado nuestro pasado y
nuestro presente no es como lo deseamos, y si seguimos sin cambiar
nada, pues lógicamente nuestro futuro será igual que nuestro pasado
y nuestro presente. ¡No tenemos que ser adivinos para saberlo!

"Estudia el pasado, si quieres adivinar el futuro." Confucio

Y algo muy importante:  para poder crear tu futuro, debes primero
saber qué es lo que quieres, adónde quieres llegar.  No importa que
no sepas el "cómo".  Eso vendrá después.  Cuando tú sabes realmente
adónde quieres llegar, el Universo será tu socio y te ayudará a
lograrlo.

Y por favor, deja de preocuparte por todas las cosas negativas que
te pueden suceder en el futuro.  Al preocuparte estás utilizando tu
poder de crear para manifestar exactamente aquello que no quieres.

Enfócate sólo en el presente.  Las soluciones no están ni en el
pasado ni en el futuro.  No puedes regresar al pasado y
rehacerlo.  Tampoco puedes ir al futuro y controlarlo.  La única
solución real está en el presente, y el único control real que
puedes tener está en tus propios pensamientos.  La única manera en
la que puedes cambiar la energía que estás atrayendo (tu futuro),
es cambiando la energía que estás creando en el presente.  Tienes
dos opciones:  Puedes permanecer atascado en el pasado, o puedes
tomar acción en el presente, y de esta manera crear tu futuro de la
manera en que lo deseas.

En lugar de lamentarte por las cosas que sucedieron o no sucedieron
en el pasado, o preocuparte por lo que sucederá o no sucederá en el
futuro, elige aceptar las cosas como son ahora, sin condiciones,
sin excepciones y decide cómo quieres que sean a partir de ahora.

Haz este cambio en este momento y tendrás garantizado un futuro
extraordinario.

María de los Ángeles Marco.


Lo que está claro es que sí voy a hacer un cambio importante aceptando un contrato que me va a aportar pocos beneficios y mucho trabajo. ¡Todo sea por adquirir experiencia! Busquémosle el lado positivo porque si no, se me va a acabar arrugando la patata y todavía creo que estoy un poco verde para reencarnarme en vaca gallega.

En este momento creo que, lo único que puedo hacer es tomar las cosas como vienen y ver dónde nos llevan ( pues a dónde nos van a llevar, al paro, dentro de seis meses ) .
¡ Que viva la economía del país y las alitas de pollo con Ketchup !!!

Sigo cabreada. Espero que no se convierta en algo habitual. Voy a intentar bajar pulsaciones haciendo algo de calceta.

De momento, ya es suficiente.

Bienvenid@s a mi mundo. Kariontidas Samoronthe



martes, 11 de octubre de 2011

Déjale en paz!!!

Es la una del mediodía y acabo de hacer la cama. No es que me haya levantado ahora, pero, no me hubiera importado. De no ser por la “graciosa” llamada telefónica de una querida amiga ( ya la he borrado de mi lista de contactos ) , seguiría acurrucada entre mis mantitas, dejando que el mundo siga su camino. Es curioso como, escondida en la cama te sientes alejada de los problemas, como si hubiera una envolvente que te “protegiera de todo mal”. Y si apagas el móvil, ya es el éxtasis total. La sensación de placidez es indescriptible.

Pero, resulta que el pequeño Alex está llorando a moco tendido en el bloque de enfrente ( vaya por Dios, qué inusual ) y te das cuenta de que nada te protege del mundo y que lo único que te envuelve es una simple sábana cien por cien algodón que, poco protege porque, no sabes por donde, deja pasar a los mosquitos. Así que, más vale levantarse y arrancar el día. ¡ Alex por Tutatis, cállate ya ¡

            Para empezar bien la mañana, mi ordenador está hoy de sarao “living la vida loca” y abre y cierra lo que le viene en gana. También tenía que tener su día de fiesta el pobre. Bastante aguanta abriendo páginas de empleo sin parar. Espero que el muy locuelo no se meta en alguna página guarra que me dé problemas.

Pero, retomemos la mantita. Si tienes la terrible sospecha de que estás siendo afectado por la enfermedad de la “dejadez” existen unos indicios que te ayudarán a comprobar el alcance de la enfermedad.
Para empezar, si te estás habituando a beber a morro de la botella de limonada o del brick de leche para no ensuciar vasos y las bolas de pelusa que corretean por la casa  empiezan a adquirir forma y tamaño de gato gordo, alerta. Pero y, si la pila del fregadero se  llena de cacharros y, no has tenido visita…alarma, luz roja! Entonces, estarás totalmente enfermo de dejadez y apatía.

Un truco para “dejados”. Al menos, saca la basura a menudo. Así, cara a la galería todo parecerá normal. El otro día me crucé con una  chica que sacaba carros de basura. Ella por lo menos no era hipócrita y no escondía que su dejadez era tal que juntaba infinidad de basura en casa, hasta el punto de acumulársele los bricks de plástico para reciclar en el water y salirle el papel-cartón por las ventanas.

Para terminar de redondear el día, he ido a sacar fotocopias y a imprimir un currículum actualizado y, el tipo me ha cobrado una pasta por imprimir mi jeta  deformada y a rayas. El currículum ha quedado horroroso. Es entonces cuando decides desviarte una calle de tu casa y acabar en el supermercado comprando aquellas relucientes grasas saturadas light que ni tu cuerpo ni tu bolsillo necesitan para estar sanos y fuertes. En este momento ya, date por perdido porque te has saltado el semáforo en rojo y circulas en tu patinete a tumba abierta cuesta abajo y sin pensar en el mañana.
Para intentar superar estos momentos de flaqueza piensa primero, que no tienes vehículo propio ( ni siquiera patinete ) y segundo, céntrate en la guarra del culo perfecto que volverás a contemplar cuando tengas que ir nuevamente al gimnasio a deshacerte de esas malditas grasas acumuladas que, tan fácilmente se compran en la tienda de las chucherías.
¿Porqué será que toda esta reflexión me lleva a lo siguiente? : ¡Cochino compañero de deportivas apestantes ¡¡  Hay que cortarse las uñas de los pies, o un día de estos la uña escapará agonizante y le sacará un ojo a alguien. Sinceramente, para ir al gimnasio y encontrarme con el zoo de Tasmania, mejor quedarme en casa y cultivar pepinos.

            Cambiando de tema, que éste ya apesta.
            Hoy, dejando a un lado todo lo anterior, estoy contenta porque, por primera vez, hago una reflexión positiva y…no es visionando culos perfectos en el gimnasio , hurra!
Esta vez ha sido paseando junto al mar; no está mal. Vamos mejorando.

El llanto de Alex va perdiendo fuerza. Ahora parece una flauta afónica. Creo que lo han dejado en el balcón como a la perrita del primero, para que se calme. Me gustan más los sollozos del cachorro de perro que los del niño este, pero bueno, por la mañana toca humano y por la tarde, animal.

Como iba diciendo, hoy estoy más contenta. La reflexión positiva fue, como no podía ser menos, en relación a mi amigo, el “ciclista amazónico”. Probablemente esta sea la última vez que escriba sobre él. Si, ya sé que dije que no volvería a tratar el tema y, lo he vuelto a sacar en cuanto os habéis desconectado pero, creo que esta es la definitiva.
Ya hace quince días que se fué ( no está bien que recuerde tan claramente cuándo se marchó, no, no está bien ) y no tengo noticias de él.
¿Y qué esperabas? No tenías noticias de él en meses y vivía en tu ciudad, pues ¡imagínate ahora que está pescando Fletán en el Caribe!
Había pensando enviarle un correo para saber cómo está ( eso ya lo sé, mejor que yo, seguro! ) pero estaría quebrantando la primera ley que me auto impuse cuando se marchó, leyes que quebranto cuando me da la gana, dicho sea de paso. Me dije a mi misma, dale un tiempo, dale un tiempo…

Y paseando, mi cabeza empezó a funcionar. Recordé que le dije “Rompe con todo”, antes de marcharse y, eso me incluye. Mientras el viento helado me cortaba la piel, reflexioné acerca de lo que yo hice a su edad. Llegó un momento en mi vida en que, o cambiaba o me estancaba para siempre. Y decidí saltar. En aquel momento, cambié de ciudad, cambié de vida y dejé mucha gente atrás.
Mientras las gaviotas eructaban y las palomas comían restos de bocata en la playa, lo vi claro. En su momento (mi momento), yo tomé una elección dejándolo todo atrás y he vivido mi experiencia (buena o mala) hasta ahora, sin lastre emocional alguno (salvo el familiar, claro está).
Y ahora, es SU momento. Mi amigo necesitaba un cambio; o cambiaba o se estancaba y, decidió saltar. ¿ Quién soy yo para subirme a su mochila de sentimientos y hacerle recordar que existo y que le echo de menos? No sería justo.
Y mientras la cucaracha gorda corría sorteando los charcos y basuras de la playa encontré las palabras que necesitaba decir : “ Déjale en paz, deja que viva su vida lo mismo que tú hiciste en su momento. Tiene derecho a experimentar una nueva vida, a enriquecerse con gente nueva y nuevas experiencias. Es su momento. No se lo estropees. Olvídate de él durante un año y, si al cabo de ese tiempo él te busca, bienvenido sea y, si no te busca será porque él no tiene que estar en tu vida. Déjalo marchar”
Con esta reflexión, el cuerpo totalmente destemplado y un dolor de pies de escándalo, regresé a mi guarida.

            Para terminar con este tema, quiero que tengáis presente una cosa. La gente, lo mismo que llega, se va. No os aferréis a nada ni a nadie porque las cosas no son eternas. El mundo donde los sueños se hacen realidad y el amor es condición indispensable, no existe.
Yo creía que él y yo teníamos una canción, pero, “nuestra canción” sólo la tenía yo. Lo que para mí era un vínculo, para él tan sólo eran cuatro notas que juntas sonaban bien. Lo que para mí era una muestra de amistad, para él tan sólo era…una canción.
Te deseo buen viaje y mejores experiencias. Que la vida te regale al menos la mitad de lo que a mi me ha dado conociéndote. A partir de aquí, nuestros caminos se separan, tal vez para siempre. Así sea.

Hoy tenía que haber llamado a un conocido que, tal vez me podría conseguir trabajo, pero, el simple hecho de pensar que tengo que volver a entrar al trapo y dejarme apalear con contratos precarios…me desanima. Cuando tenga algo más de tiempo os hablaré de mis doctores, “el neumáticos y el tormentas” , dos bellísimas e inteligentes personas que no terminan de encontrar su camino.

Alex vuelve a llorar; espera tu turno niño! ¡ ahora le toca a la perra del primero ( dueña o mascota, lo mismo da ). Ah, no, que hoy toca dueto perra-niño. La verdad es que se compenetran bien para no haber gimoteado juntos nunca.
De perros y niños hablaremos un día, pues son parte muy importante de esta sociedad de locos que tanto me gusta.

Hoy el Abu no ha dormido. El otro día le trajeron la cama nueva y yo creo que no se acostumbra. Tanta modernidad y tanto colchón de nueva generación, pero, el Abu tiene hoy los riñones más arrugados que las pasas de Corinto.
Hoy la asistenta no ha estado ni una hora. Hoy no ha habido piropos. La buena mujer le ha dado un maravilloso consejo sobre no comer fruta de noche porque engorda y se ha marchado sin despeinarse. Espero que el Abu consiga tener una buena siesta y con un poquito de suerte, pase el día de hoy sin pena.

De momento, ya es suficiente.

Bienvenid@s a mi mundo. Kariontidas Samoronthe.

viernes, 7 de octubre de 2011

Aquí todo se muere

Sigo pensando seriamente en la reflexión que dice : “ las cosas suceden por algo” . No hay nada fortuito; las cosas no pasan por casualidad.

Y la otra frase que me  inquieta es la de que “la vida te da señales” y tú sólo tienes que interpretar esa señal.

Pues, ahí va una señal…mi cactus se muere. Me lo regaló la persona que me trasladó esas dos reflexiones y muchas otras que agradezco profundamente. Esta persona es un pozo de sabiduría de la vida, y me apena profundamente perder mi cactus o su cactus, según se mire.

Ahora, decidme cómo tengo que interpretar esto.

El problema es que, esto ya me ha pasado antes. De hecho, no mantengo viva una planta desde hace tiempo, y me explico.

Cuando llegué a esta ciudad como estudiante, llena de ilusión y con un futuro por delante, me compré una plantita pequeñita de “pendientes de Santa Teresa” y una maceta con tres cactus famélicos, cada uno más alto que el de al lado.
Durante los tres primeros años que gozaron de una localización privilegiada y todo era miel sobre hojuelas, crecieron y robustecieron que daba gusto verlas.

Al cuarto año, cuando me cambié al piso compartido envié los cactus a casa de mi madre, donde todavía viven dos de ellos y me llevé conmigo los “pendientes”, no sin antes haber enviado un trocito de Teresita a casa de mi madre. A día de hoy crecen allá lentamente pero con solidez dos Teresitas de pendientes color “rosa chicle”.

En cuanto a la original, la que dejé conmigo y en aquel piso comenzó el declive, tanto en mi vida como en la de Teresita.
 No pudo soportar, al igual que yo, la luz de patio interior, los olores a frito de los vecinos, el calor insoportable del verano y mi tristeza…pero aun así, aguantó hasta cambiar de piso. Creí inocentemente que en el nuevo ambiente sobreviviría, pero, ya estaba herida de muerte y poco pude hacer para recuperarla.

Entendí entonces esto como una señal de renovación. Parecía que mi situación cambiaba a mejor y pensé que tal vez era momento de poner nuevas plantas y planté varios esquejes de plantas que me encontraba por ahí. No me ha salido ninguna. Y para rematar, el cactus de mi amiga que parecía que aguantaba el tirón, en dos días se ha desinflado como un globo y no creo que llegue a la semana que viene. Y paradójicamente mi vida está igual que el cactus, desinflándose por momentos.

Entonces, ¿tengo que interpretar su agonía como una señal o simplemente se me ha muerto una planta?
Lo que tengo claro es que desde hace dos años en esta ciudad todo se me muere. Mis amigos se van marchando. Unos, en busca de una economía menos azotada por la crisis y otros a recorrer el Amazonas en bicicleta (harto difícil, dicho sea de paso) o a plantar marihuana en el desierto del Sahara (vaya usted a saber)…Al fin y al cabo, todos se van de mi lado.
Mi problema no es la soledad, que he de reconocer que me gusta. Mi problema es la incertidumbre de no saber qué hacer mañana. El futuro no parece resolverse y el tiempo pasa.

Veo que todos a mi alrededor buscan una solución a sus vidas, aunque ésta pase por marcharse a otro lugar a empezar otra vida nuevamente llena de incertidumbre, pero, al menos intentan salir de la situación de estancamiento en que se encontraban, ya sea estancamiento emocional, económico o de otra índole.

El paso del tiempo es un factor que me aterra y, no por las arrugas o la edad, eso es lo de menos; desde pequeña me han inculcado el deber de labrarte un futuro, de asegurarte un porvenir que te dé de comer hasta que tu cuerpo y mente descansen por fin. Y de momento, mi porvenir es más inseguro que una acción de Ruiz Mateos. Y eso me asusta.

He pensado en ligarme a algún armador griego multimillonario que me mantenga para siempre, pero, es que en mi barrio no hay de esos.

La otra solución, que me toque la lotería pero, hay un detalle sin importancia que no entiendo bien : para que te toque, primero tienes que acertar el número ganador y, no soy Aramis Fuster así que, el bombo de la lotería se ríe cada semana de mis números e incluso creo que los empuja con cariño al fondo de todas las bolas para que no salgan ni siquiera como reintegro.

Estoy pensando que, tal vez las señales me estén aconsejando que me marche yo también, aunque no sé muy bien a dónde ni porqué.

Aquello  de “trabajar para vivir y no vivir para trabajar” es pura utopía.
Si no tienes trabajo, no hay dinero y, sin dinero, siento decirlo así pero, no hay vida. Reconozcámoslo, el dinero nos da tranquilidad y estabilidad. Si tienes dinero sabes que puedes pagar un alquiler, comer cada semana, pagar todos los seguros y malditos pagos a los que estás ligado e incluso, darte algún capricho de vez en cuando.
Si no tienes dinero, estás jodido.

Hoy le han traído a mi vecino el “abu” un colchón nuevo. “Cefe el Abu” es el abuelete que vive en el piso de abajo. Vive sólo y viene una asistenta de vez en cuando a visitarlo. Cefe está sordo como una tapia y camina con taca taca, pero, aún es capaz de coger el ascensor y salir a la calle. A pesar de su edad, le siguen gustando las mujeres y aprovecha la visita de la asistenta para alegrarse la vista y soltarle algún que otro piropo.

Eso es lo único que quisiera para mí en el futuro. Poder costearme mi vejez, sin que nadie tenga que cargar conmigo. Yo soy de la idea de que los familiares están para el cariño pero, no más allá. Son personas y tienen que vivir su propia vida.
Sí, Ceferino es muy mayor y está solo, pero, está bien cuidado y para mí eso es lo más importante. La soledad es un factor al que toca acostumbrarse.

Hoy estoy tranquila. Los malditos periquitos cantan y mis vecinas friegan los suelos de sus terrazas. El “ciclista del Amazonas” ya hace una semana que se marchó y no tengo noticias de él, pero todo fluye, incluido mi cactus que sigue su proceso natural.

Casualidad o destino, sea lo que sea, está sucediendo y me afecta. Todo sigue sin tener sentido.

De momento, ya es suficiente.

Bienvenid@s a mi mundo. Kariontidas Samoronthe.

martes, 4 de octubre de 2011

Espinas de amistad

En una ocasión una gran amiga me dijo que, las cosas no suceden por casualidad, si suceden es por algo y empiezo a creer en ello.

Llevo toda la semana dándole vueltas a la cabeza con el tema de quiénes son tus amigos, quiénes crees que son y después no lo son o para quién eres simplemente un amigo del montón…Sigo diciendo que, es más saludable que pensar, aprender a hacer calceta, relaja el cuerpo y alimenta el alma.

A todo esto, no había compartido con nadie mis inquietudes amistosas. Básicamente era un tema que prefería digerir sola. Pues, ayer, me llegó un correo de mi amigo, el reflexivo, ( es algo así como mi “maestro Yoda” particular ) con un archivo llamado “espinas de amistad”. En él recoge algunas frases célebres sobre la amistad que, me han ayudado mucho.

“Si tú corazón mejor quieres tener, mis frases debes leer” algo así diría MiYoda.
 Desde aquí, le doy las gracias a mi Yoda doméstico, por ayudarme, sin saberlo, a sentirme mejor.
Transcribo algunas de las frases, porque creo que merece la pena tenerlas presentes y recurrir a ellas de vez en cuando.
Sobre todo cuando sientes que odias a tus amigos, que los amigos de tus amigos no son tus amigos y que los amigos en general podían coger un avión juntos e irse a Samoa a ver un partido de Rugby ( Samoa- Islas Fiji ) …y no volver. Es en estos momentos tan delicados cuando, hay que pensar  que, tus amigos son criaturas de este mundo y que, tanto para lo bueno como para lo malo, están en tu vida.
Creo que después de este párrafo de amor a la amistad, ya puedo despedirme de las pocas felicitaciones de Navidad y de cumpleaños que todavía me llegaban.

Pero, antes de escribiros las frases y gimotear como un cachorro por mis malos pensamientos, voy a descargar nuevamente mi ira vecinal.

He llegado a la conclusión de que mi vecino de arriba es carpintero clandestino. Acabo de volver de la calle y estoy pensando en salir corriendo otra vez, aunque sea a plantar patatas hidropónicas a la fuente de la esquina. ¿Cómo es posible que pueda seguir dando golpes? Pero, si en su casa no entra ni un revistero ¿Que está forrando las paredes de pino, para sentir el futuro? No dejo de oírle ni con los cascos puestos. Es ametrallador. Tal vez sea el carpintero oficial de Ikea y tiene el taller montado en casa. Seguro que el armario ropero de tu casa está fabricado “100% sobre la jeta de Kariona”.
No se entiende que a cada momento, mañana, tarde o día de fiesta se escuche la maquinaria de cortar, el arrastrar de material, golpes y más golpes. En un principio creí que estaba haciendo sus propios muebles, pero, con el tiempo que lleva, podría haber amueblado hasta el palacio de la Duquesa de Alba.
Con tanto golpe, un día de estos se presentarán los dos vecinitos en mi casa, pero sin entrar por la puerta.
Tal vez sea que el gato engulle cada noche dos patas de la mesa - comedor...quién sabe.
Sea como fuere, he puesto la lavadora. Así por lo menos oigo mis propios ruidos y aprovecho para limpiar la alfombra del baño, que ya le hacía falta.
Pues aún con la lavadora centrifugando y “Falling” de The Rasmus a tope en los cascos, sigue ahí la garrapata, arrastrando muebles y gritando al gato, para variar.

Voy a hacer un esfuerzo sin precedentes para dejar mi rabia y hartazgo de lado por un momento, y volver a las maravillosas lecciones de MiYoda.

Aquí transcribo algunas de las frases relacionadas con los amigos y la amistad:

“El que busca amigos sin defectos, se queda sin amigos”
 Proverbio turco.

“La amistad es más difícil y más rara que el amor. Por eso, hay que salvarla como sea” Alberto Moravia.

“El amigo ha de ser como el dinero, que antes de necesitarlo, se sabe el valor que tiene” Sócrates (470 AC-399 AC) Filósofo griego.

“Si queréis formar juicio acerca de un hombre, observad quienes son sus amigos”
 Fénelon (1651-1715) Escritor y teólogo francés.

“Quien no buscó amigos en la alegría, en la desgracia no los pida”
 Refrán.

“Apártate progresivamente, sin rupturas violentas, del amigo para quien representas un medio en vez de ser un fin”
 Santiago Ramón y Cajal (1852-1934) Médico español.

“Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino”
 Proverbio indio.

Hago hincapié en las dos frases que escribo ahora en relación al “tercer nivel” de mi escala de clasificación de la amistad:

“Entre un hombre y una mujer la amistad es tan sólo una pasarela que conduce al amor”
 Jules Renard (1864-1910) Escritor y dramaturgo.

“Cómo sabes tú si es Amor o Amistad, qué separa estos sentimientos”
John Klimpel. Poeta Irlandés.

Como podéis comprobar, no soy yo la única que piensa que la línea entre la amistad y el amor es muy fina y peligrosamente indefinida. Cuando respetas esa línea, todo irá bien, pero cuando te despistas y las dos personas no cruzan a la vez esa línea, o lo que es peor, sólo una de ellas la cruza, entonces, esa persona sufrirá…y mucho.

En muchas ocasiones pienso que, mucho más fácil sería la vida si no tuviésemos sentimientos. Pero, por alguna razón ( recordad, las cosas pasan por algo ) , los malditos monos evolucionaron hacia una raza idiota llena de fallos y un enorme error : la capacidad de pensar y de sentir.

Esperemos que la especie humana siga evolucionando, hacia una especie protozoica totalmente insensible y pasota a la que le importe lo mismo tres que treinta y tres.

Mientras tanto, toca aguantar el chaparrón de granizo y sentimientos, sin paraguas ni chubasquero.

Y éstas son las dos frases que destaco, sin lugar a dudas:

“La verdadera amistad llega cuando el silencio entre dos parece ameno”
 Erasmo de Rotterdam (1469-1536) Humanista neerlandés.

Como ya he comentado en otras ocasiones, yo era muy partidaria de los silencios entre dos personas. Para mí eran cómodos, reconfortantes, intensos… es otro tipo de comunicación. Pero también aviso de que ese modo de comunicarte no te proporciona información suficiente sobre la otra persona. Para querer a un amigo, hay que conocerlo primero, porque si no, acabas queriendo el perfil de esa persona que creas en tu mente, y no la persona real. Luego, la persona real se marcha “sin billete de vuelta” a la recolecta de cocos en Guatemala (machete incluido) y te quedas con tu amigo imaginario…y éste sí que no habla.

“Ofrecer amistad al que pide amor es como dar pan al que muere de sed”
 Ovidio (43 AC-17) Poeta latino.

Creo que la frase no necesita explicación. Es probable que sea algo pesada con este tema pero, lo estoy viendo tan de cerca que no puedo hacer otra cosa que cabrearme y escribirlo.

Parece ser que el carpintero clandestino se ha ido a entregar algún pedido y nos ha dejado a todos en la gloria. Yo voy a sacar la alfombra de baño de la lavadora y a librar al pobre electrodoméstico de todos los pelos que habrá tenido que tragar por culpa del “carpintero vengador”.

De momento, ya es suficiente.

Bienvenid@s a mi mundo. Kariontidas Samoronthe.

lunes, 3 de octubre de 2011

Niveles de amistad

( Escrito el 1 de Octubre de 2011, sábado)

La mañana de hoy ha sido reveladora. Finalmente ayer, volvió a suceder lo inesperado. Hacia la una de la mañana el mundo quedó en silencio y cuerpo y mente consiguieron hacer uno con ese universo de calma…y me dormí! Aleluya ¡!!!

Tal vez por esta razón hoy mi cabeza estaba eufórica de pensamientos, no tanto positivos, sino equilibrados y razonables, que no es poco.
Y comenzamos la mañana con una reflexión sobre algo que comenté que no retomaría, pero que, volvió a mi mente y por tanto, la recogemos con cariño como al hijo pródigo y le damos leche calentita y galletas para cenar.

El tema era el del amigo que se marchó prácticamente sin mediar palabra. Una de mis frases fué, que no necesitábamos casi hablar, porque nos entendíamos bien con pocas palabras, casi sin hablarnos. Pues me equivoqué. ¡No hagáis eso nunca!. Ahora veo claro que, no había suficiente comunicación. Si hubiera hablado con él habría sabido muchas más cosas y no me hubiera llevado el sofocón del otro día. La amistad debe basarse en la comunicación verbal, no hay otra.
Si yo hubiera hablado con mi amigo, habría sabido en qué “nivel de amistad” me encontraba.
¿Qué es el nivel de amistad? Existe una serie de niveles para definir tu relación con otra persona. Puedes ser:
Desconocido, conocido de poco trato, conocido de mucho trato, compañero (trabajo, actividades extraescolares, etc ) , y luego están los amigos.
Y dentro de los amigos, tenemos tres niveles. Yo tampoco lo había pensado detenidamente hasta ahora, pero, a mí me sirve.
Cuando una persona entra en la categoría de “amigo”, es porque esa persona y tú tenéis buena relación y conectáis. A partir de ahí, arrancan los niveles de amistad.

El primer nivel lo componen los amigos con los que tratas habitualmente y comparten estrechamente tu vida. Saben de ti y con ellos te vas de fiesta. Hay cercanía y complicidad. Vas a su boda (de corazón, no obligado) y te acuerdas de su cumpleaños.

El segundo nivel lo componen los amigos que conoces, a los que les tienes cariño y te pones muy contento al verles, pero no tratas con ellos habitualmente. No están en primera línea de tu vida. Los ves esporádicamente y, no te acuerdas demasiado de ellos en tu día a día.

El tercer nivel, que yo denomino de “arenas movedizas” consiste en aquella persona con la que te llevas muy bien, os gusta hacer muchas cosas juntos, encajáis uno con el otro a la perfección y, aquí se juega muchísimo al límite entre la amistad y algo más (enamoramiento o más allá). Cómo acabe todo, es complicado de definir.

Me he dado cuenta de que es vital saber en qué grado habitas para no confundir las cosas y saber bien a qué atenerte, qué vas a recibir y con qué te tienes que conformar.
He llegado a esta conclusión porque, a mí me ha pasado con mi amigo y, a Marilyn con su “rompecorazones”.

Yo creí que estaba en el primer nivel, pero, me he dado cuenta que era “ciudadana de segunda”.
El caso de Marilyn es algo más duro de asimilar.
Si Marilyn hubiera hablado más con su Capitán Trueno, habría entendido que él, caballero de reluciente armadura, nunca quiso nada con ella, sólo amistad. Resultó que el galante caballero era un “espíritu libre”, sin ataduras, y su único amigo, su noble corcel. Vamos que, el “viva la vida” cabalgará en solitario hasta el infinito y más allá, dichoso en su mundo “paralelo”. Lo que no se cuenta es que el noble corcel acabó pidiendo mejoras salariales y terminó en pleitos por cobrar la indemnización por daños psicológicos sufridos durante el tiempo que cargó con semejante iluminado.
Marilyn, durante el tiempo que trató con su Capitán Trueno, se sintió en “arenas movedizas”, al menos ella así lo entendió, pero resultó que era “amiga de segundo nivel” y, de cuarto, si hubiésemos contemplado este nivel.

Hay un antiguo dicho muy curioso que reza así: “los chicos y las chicas no pueden ser amigos”. Esto hace referencia a que, lo que empieza siendo amistad entre dos personas, va derivando en cariño y es probable que por parte de uno de los dos el sentimiento pase a ser de enamoramiento y, entonces es ahí donde empiezan los problemas porque, las dos personas ya no quieren lo mismo.

De ahí, la tremenda importancia de hablarlo todo y de dejar los niveles definidos desde un principio.
Nadie dice que una misma persona no pueda cambiar de nivel, según las épocas o las situaciones. Puedes ser un amigo de segunda y acabar jugando en primera división. Estos dos niveles no me preocupan en absoluto.

Lo que me  realmente me preocupa es el nivel de “arenas movedizas”, pues, es muy difícil ver el límite entre una amistad y algo más y, mucho más difícil saber en qué lado estás tú y en cuál la otra persona. Aquí es cuando se producen los malentendidos y Marilyn sufre.

Marilyn tuvo la suerte (o la desgracia) de conocer a un muchacho y lo elevó al nivel de  “su príncipe de las galletas”, pero, en el supermercado debió de equivocarse de paquete y compró galletas de cianuro con sabor a príncipe.

Marilyn se apuntó a bailes de salón y allí conoció a un chico con el que empezó a hablar, sin más pretensión. Fueron pareja de baile y he de reconocer que se entendían a la perfección. Había, lo que se suele decir vulgarmente “feeling”. Les veías disfrutar juntos mientras bailaban e incluso salieron con el grupo de baile de cena y fiesta alguna que otra noche. Si me preguntaran a mí, yo hubiera jurado que ahí sí que había algo más, o que, al menos, se estaba gestando un “más allá”.
Pero, el fallo por mi parte estuvo en saber siempre únicamente la versión de Marilyn, nunca la de “el galletas”.

Aquí planteo una reflexión que por fín queda aclarada. Yo siempre me he preguntado cómo es posible que dos personas vean una misma cosa de manera diferente.
Lo que mis ojos captaban cuando los veía juntos era cariño y respeto, pero ella me envenenó y yo creí ver más allá, cuando realmente sólo había lo primero.

Marilyn me contaba su versión, lo que pasaba fuera de las cámaras, cuando estaban solos. El cálido roce de las manos cuando chocaban de forma inesperada al fallar un paso, su mirada encendida, su abrazo de vuelta después de vacaciones…Todo era maravilloso y de color de rosa. Sólo ves por sus ojos. Gran error.
Posteriormente la verdad salió a la luz. Una cruda realidad en la que, aparte de esas cenas en grupo, él nunca quiso quedar para verse fuera de las clases de baile, nunca la llamaba por teléfono o le enviaba un mail. Nunca se acordó de su cumpleaños. Es más, ni siquiera le preguntó en qué fecha era. No hubo ningún mensaje de móvil cuando ella estuvo fuera por cuestiones de trabajo. Esquivaba como un auténtico púgil las insinuaciones (invitaciones veladas) que ella le hacía sobre salir por ahí o quedar para ir al gimnasio o hacer algo juntos.
En definitiva, no hubo nunca un interés por parte del Capitán por estar con ella. Marilyn era, sin duda alguna “ciudadana de segunda”.

Es aquí donde entiendo porqué dos personas pueden ver lo mismo de distinta forma. Los dos vivían la misma situación, pero, cada uno la sentía a su manera. Y, en este caso, Marilyn se equivocaba. No estaba viendo la realidad, ella visualizaba lo que quería ver y maquillaba las evidencias con excusas tontas como: “bueno, es poco detallista, no pasa nada.  Bueno, es algo reservado, no pasa nada…”

¿Que no pasa nada?
No habla contigo, no quiere quedar contigo fuera del baile, no se preocupa ni en preguntarte cuándo naciste. Por supuesto, no sabe dónde vives ni en qué trabajas. Y tú de él tampoco, porque no te lo ha contado.
¿Pero no te das cuenta que no lo conoces de nada? ¿No te das cuenta que has idealizado a tu héroe de cuento de hadas a partir de un pobre chaval al que le caes bien y te aprecia, pero nada más?
Un consejo; tened mucho cuidado con el enamoramiento, porque produce ceguera, y en algunos casos, como en este, idiotismo galopante.

Y otra verdad como un templo. La materialización de los cuentos de hadas está reservada para las elegidas. Si no eres Shakira o Sara Carbonero, olvídate y aprende a hacer calceta, te será más útil y sufrirás menos.

Marilyn está algo marchita. El hecho de que no hablaran de ello y que él dejara pasar deliberadamente las pistas que ella le iba dejando (pues el príncipe de chocolate blando ya reparó en el interés de Marilyn por él) hicieron que esta situación se fuera alargando en el tiempo, lo cual nos lleva a que la herida se vaya enquistando y los sentimientos se vayan enganchando al corazón cuan garrapata de perro pulgoso.
¿Y yo qué le iba a aconsejar si veía lo mismo que ella? (Vamos que, ninguna de las dos veíamos una mierda). Pues le aconsejé que se lanzara, y pisó la caca más grande que habéis visto jamás.
El mensaje de móvil que dice “Yo no quiero nada más, sólo que seamos amigos” todavía sigue grabado a fuego en el cabecero de su cama.
Eso sí, es mejor pisar una gran mierda y luego limpiar el zapato, por mucho que cueste dejarlo reluciente, que, llevar la cagada de paloma en la camiseta y que te acabe dejando mancha para siempre.

Vamos a terminar que, cuando nos adentramos en temas escatológicos la historia empieza a apestar.

Para concretar. Hay que hablar de sentimientos, de cariño, de simple amistad…y hay que hablarlo entre las personas implicadas porque, después se producen los malentendidos y yo tengo que ver cómo mi mejor amiga sufre por el amor de un príncipe de pacotilla que nunca la quiso y no tuvo la hombría de decírselo a la cara para no continuar haciéndole daño. Un gran hombre, sí señor.

Y todo esto lo he visto claro esta mañana en el gimnasio. En el gimnasio ví la luz, además de un culo femenino perfecto que me ha hecho odiar aún más a la especie humana. La muy perra tenía un cuerpo algo rollizo pero, todas las carnes en su sitio, un color moreno de los que se consiguen cuidándote mucho al sol y, (volvemos al culo) un trasero que desconocía totalmente qué es la fuerza de la gravedad. Ese culo que subía y bajaba mientras caminaba en la cinta, formaba un todo con su cuerpo. Sin descolgamientos, sin michelines…una diosa rolliza. Tal vez la visión de tanta belleza en otro cuerpo y no en el mío me despertó las neuronas que llevaban varios días ahogadas en mocos de ballena por la pérdida del amigo. Sea lo que fuere, me ha dado por razonarlo todo y, parece que encaja.

He de decir también que, los dos minutos de sauna que se me han ocurrido tomar al final de la sesión (no soy dada a los ambientes húmedos y cerrados) han vuelto a adentrarme en el idiotismo absoluto y entonces, ya no me acordaba ni de mi nombre. Pero sí me acordaba de su culo. El cerebro es muy caprichoso.

De momento, ya es suficiente.

Bienvenid@s a mi mundo. Kariontidas Samoronthe.