jueves, 22 de septiembre de 2011

Coser para olvidar

Hoy yo estoy triste y Marilyn trata de animarme. ¿ Que porqué estoy triste ? Porque hoy he vuelto a sentir la desesperación ante la incertidumbre y la situación me ha superado.

Hoy, como acostrumbro normalmente, he revisado mis cuentas en las páginas de trabajo de internet y he enviado más solicitudes de empleo. Generalmente, los avisos de "Descartado" los suelo llevar con cierta resignación, pero, hoy , la gran palabrota escrita con mayúsculas y rojo magenta...me ha revuelto el estómago. La media docena de "descartados" bailaban sin cesar al son de la flauta y el tambor !!! Qué delicia para mis oídos !!!
Mis sentimientos de fracaso personal, laboral y, todo en general crecían al ritmo de acelgas transgénicas ( vamos, a toda leche ).
Y por si no fuera poco, que ya estaba herida de muerte, he tenido que recibir un encantador correo de un encantador conocido. Tiene el mismo oficio que yo , pero, la diferencia es que trabaja en una empresa de esas que se llevan el grueso del pastel por el simple hecho de ser, las enchufadas del reino.
Él, sin intención alguna de herirme ( pero lo ha hecho ) me dice: "¡pues yo estoy loco de trabajo!".

He estado a punto de enviarle una respuesta del calibre : "gracias por compartir tu acojonante vida y enorme potra conmigo. Ahora voy al water a tirar de la cadena y a esperar que el agua residual me lleve hasta el fin del mundo, aunque creo que, como mucho, acabaré en la desembocadura del río rodeada de mierdascos como yo. Un saludo"
Pero, me he contenido y he dejado la respuesta para mañana, por si cambio de opinión.

Y, ante la desesperación que se estaba apoderando de la única neurona cuerda que me queda, he decidido irme a hacer la compra de la semana. Aunque, tampoco ha sido buena idea, ya que he vuelto a caer en mi propia y dolorosa realidad. El presupuesto de gasto de esta semana ha bajado considerablemente y, hemos pasado de comprar el picadillo de oferta a elegir el enorme morcillón de un kilo de mortadela, cuan sonrosado torpedo de submarino ( o supositorio para..en fín ). Es ideal para poder medirlo en casa y dividirlo en siete partes, tantas como días tiene la semana, incluídos domingos y festivos.
Cuidado aquel y aquella que utilicen el escalímetro como herramienta de trabajo. ¡Mira lo que acabas midiendo con él cuando te vas al paro !
Y siguiendo con la lista de la compra, no olvidéis el bote de lentejas, que el fósforo no falte en esa mente privilegiada. Eso sí, ha caído también un paquetito de galletas como capricho de la semana, de lo cual nos arrepentiremos tanto por el bolsillo como por los voluptuosos michelines que generarán las graciosas galletitas, por muy "digestives" que sean.

Una vez he llegado a casa y, no habiendo conseguido descargar toda mi rabia, he decidido coser los bajos de un pantalón. Ya sabéis eso de, "coser para olvidar", ¿ o no era así ?  Dicen que coser relaja, pues, ya os adelanto yo que no. Primero, no cosáis con rabia, porque te pinchas y aumenta tu rabia y la enorme sensación de ser un completo idiota. Además, se te acaba poniendo un dolor de espalda que te impulsa a cortarle las piernas al pantalón y crear un pantalón  "pirata" fashion fashion. Creo que me ha quedado una pierna más larga que la otra, pero, ¿ y a quién coño le importa ?

Hoy como música para crear ambiente, escucho el dulce mear del de arriba, y canta a la vez!!! Este chico es un artista. Yo, sinceramente creo que ha nacido para bailar claqué, y ¡sin necesidad de zapatos! Tiene unos talones sonoros que para sí quisiera Remedios Amaya ( la que cantaba ay quien maneja mi barca , kié, que a la deriva me lleva, kié...más o menos )

Para concretar, parece que hoy no es mi día y todos se empeñan en confirmármelo. Así que, tan sólo me queda volcar mis frustraciones escribiendo y pensando que tal vez mañana todo cambie y sea, por lo menos, menos malo que el día de hoy.

De momento ya es suficiente.

Bienvenid@s a mi mundo. Kariontidas Samoronthe.

No hay comentarios:

Publicar un comentario