martes, 11 de octubre de 2011

Déjale en paz!!!

Es la una del mediodía y acabo de hacer la cama. No es que me haya levantado ahora, pero, no me hubiera importado. De no ser por la “graciosa” llamada telefónica de una querida amiga ( ya la he borrado de mi lista de contactos ) , seguiría acurrucada entre mis mantitas, dejando que el mundo siga su camino. Es curioso como, escondida en la cama te sientes alejada de los problemas, como si hubiera una envolvente que te “protegiera de todo mal”. Y si apagas el móvil, ya es el éxtasis total. La sensación de placidez es indescriptible.

Pero, resulta que el pequeño Alex está llorando a moco tendido en el bloque de enfrente ( vaya por Dios, qué inusual ) y te das cuenta de que nada te protege del mundo y que lo único que te envuelve es una simple sábana cien por cien algodón que, poco protege porque, no sabes por donde, deja pasar a los mosquitos. Así que, más vale levantarse y arrancar el día. ¡ Alex por Tutatis, cállate ya ¡

            Para empezar bien la mañana, mi ordenador está hoy de sarao “living la vida loca” y abre y cierra lo que le viene en gana. También tenía que tener su día de fiesta el pobre. Bastante aguanta abriendo páginas de empleo sin parar. Espero que el muy locuelo no se meta en alguna página guarra que me dé problemas.

Pero, retomemos la mantita. Si tienes la terrible sospecha de que estás siendo afectado por la enfermedad de la “dejadez” existen unos indicios que te ayudarán a comprobar el alcance de la enfermedad.
Para empezar, si te estás habituando a beber a morro de la botella de limonada o del brick de leche para no ensuciar vasos y las bolas de pelusa que corretean por la casa  empiezan a adquirir forma y tamaño de gato gordo, alerta. Pero y, si la pila del fregadero se  llena de cacharros y, no has tenido visita…alarma, luz roja! Entonces, estarás totalmente enfermo de dejadez y apatía.

Un truco para “dejados”. Al menos, saca la basura a menudo. Así, cara a la galería todo parecerá normal. El otro día me crucé con una  chica que sacaba carros de basura. Ella por lo menos no era hipócrita y no escondía que su dejadez era tal que juntaba infinidad de basura en casa, hasta el punto de acumulársele los bricks de plástico para reciclar en el water y salirle el papel-cartón por las ventanas.

Para terminar de redondear el día, he ido a sacar fotocopias y a imprimir un currículum actualizado y, el tipo me ha cobrado una pasta por imprimir mi jeta  deformada y a rayas. El currículum ha quedado horroroso. Es entonces cuando decides desviarte una calle de tu casa y acabar en el supermercado comprando aquellas relucientes grasas saturadas light que ni tu cuerpo ni tu bolsillo necesitan para estar sanos y fuertes. En este momento ya, date por perdido porque te has saltado el semáforo en rojo y circulas en tu patinete a tumba abierta cuesta abajo y sin pensar en el mañana.
Para intentar superar estos momentos de flaqueza piensa primero, que no tienes vehículo propio ( ni siquiera patinete ) y segundo, céntrate en la guarra del culo perfecto que volverás a contemplar cuando tengas que ir nuevamente al gimnasio a deshacerte de esas malditas grasas acumuladas que, tan fácilmente se compran en la tienda de las chucherías.
¿Porqué será que toda esta reflexión me lleva a lo siguiente? : ¡Cochino compañero de deportivas apestantes ¡¡  Hay que cortarse las uñas de los pies, o un día de estos la uña escapará agonizante y le sacará un ojo a alguien. Sinceramente, para ir al gimnasio y encontrarme con el zoo de Tasmania, mejor quedarme en casa y cultivar pepinos.

            Cambiando de tema, que éste ya apesta.
            Hoy, dejando a un lado todo lo anterior, estoy contenta porque, por primera vez, hago una reflexión positiva y…no es visionando culos perfectos en el gimnasio , hurra!
Esta vez ha sido paseando junto al mar; no está mal. Vamos mejorando.

El llanto de Alex va perdiendo fuerza. Ahora parece una flauta afónica. Creo que lo han dejado en el balcón como a la perrita del primero, para que se calme. Me gustan más los sollozos del cachorro de perro que los del niño este, pero bueno, por la mañana toca humano y por la tarde, animal.

Como iba diciendo, hoy estoy más contenta. La reflexión positiva fue, como no podía ser menos, en relación a mi amigo, el “ciclista amazónico”. Probablemente esta sea la última vez que escriba sobre él. Si, ya sé que dije que no volvería a tratar el tema y, lo he vuelto a sacar en cuanto os habéis desconectado pero, creo que esta es la definitiva.
Ya hace quince días que se fué ( no está bien que recuerde tan claramente cuándo se marchó, no, no está bien ) y no tengo noticias de él.
¿Y qué esperabas? No tenías noticias de él en meses y vivía en tu ciudad, pues ¡imagínate ahora que está pescando Fletán en el Caribe!
Había pensando enviarle un correo para saber cómo está ( eso ya lo sé, mejor que yo, seguro! ) pero estaría quebrantando la primera ley que me auto impuse cuando se marchó, leyes que quebranto cuando me da la gana, dicho sea de paso. Me dije a mi misma, dale un tiempo, dale un tiempo…

Y paseando, mi cabeza empezó a funcionar. Recordé que le dije “Rompe con todo”, antes de marcharse y, eso me incluye. Mientras el viento helado me cortaba la piel, reflexioné acerca de lo que yo hice a su edad. Llegó un momento en mi vida en que, o cambiaba o me estancaba para siempre. Y decidí saltar. En aquel momento, cambié de ciudad, cambié de vida y dejé mucha gente atrás.
Mientras las gaviotas eructaban y las palomas comían restos de bocata en la playa, lo vi claro. En su momento (mi momento), yo tomé una elección dejándolo todo atrás y he vivido mi experiencia (buena o mala) hasta ahora, sin lastre emocional alguno (salvo el familiar, claro está).
Y ahora, es SU momento. Mi amigo necesitaba un cambio; o cambiaba o se estancaba y, decidió saltar. ¿ Quién soy yo para subirme a su mochila de sentimientos y hacerle recordar que existo y que le echo de menos? No sería justo.
Y mientras la cucaracha gorda corría sorteando los charcos y basuras de la playa encontré las palabras que necesitaba decir : “ Déjale en paz, deja que viva su vida lo mismo que tú hiciste en su momento. Tiene derecho a experimentar una nueva vida, a enriquecerse con gente nueva y nuevas experiencias. Es su momento. No se lo estropees. Olvídate de él durante un año y, si al cabo de ese tiempo él te busca, bienvenido sea y, si no te busca será porque él no tiene que estar en tu vida. Déjalo marchar”
Con esta reflexión, el cuerpo totalmente destemplado y un dolor de pies de escándalo, regresé a mi guarida.

            Para terminar con este tema, quiero que tengáis presente una cosa. La gente, lo mismo que llega, se va. No os aferréis a nada ni a nadie porque las cosas no son eternas. El mundo donde los sueños se hacen realidad y el amor es condición indispensable, no existe.
Yo creía que él y yo teníamos una canción, pero, “nuestra canción” sólo la tenía yo. Lo que para mí era un vínculo, para él tan sólo eran cuatro notas que juntas sonaban bien. Lo que para mí era una muestra de amistad, para él tan sólo era…una canción.
Te deseo buen viaje y mejores experiencias. Que la vida te regale al menos la mitad de lo que a mi me ha dado conociéndote. A partir de aquí, nuestros caminos se separan, tal vez para siempre. Así sea.

Hoy tenía que haber llamado a un conocido que, tal vez me podría conseguir trabajo, pero, el simple hecho de pensar que tengo que volver a entrar al trapo y dejarme apalear con contratos precarios…me desanima. Cuando tenga algo más de tiempo os hablaré de mis doctores, “el neumáticos y el tormentas” , dos bellísimas e inteligentes personas que no terminan de encontrar su camino.

Alex vuelve a llorar; espera tu turno niño! ¡ ahora le toca a la perra del primero ( dueña o mascota, lo mismo da ). Ah, no, que hoy toca dueto perra-niño. La verdad es que se compenetran bien para no haber gimoteado juntos nunca.
De perros y niños hablaremos un día, pues son parte muy importante de esta sociedad de locos que tanto me gusta.

Hoy el Abu no ha dormido. El otro día le trajeron la cama nueva y yo creo que no se acostumbra. Tanta modernidad y tanto colchón de nueva generación, pero, el Abu tiene hoy los riñones más arrugados que las pasas de Corinto.
Hoy la asistenta no ha estado ni una hora. Hoy no ha habido piropos. La buena mujer le ha dado un maravilloso consejo sobre no comer fruta de noche porque engorda y se ha marchado sin despeinarse. Espero que el Abu consiga tener una buena siesta y con un poquito de suerte, pase el día de hoy sin pena.

De momento, ya es suficiente.

Bienvenid@s a mi mundo. Kariontidas Samoronthe.

1 comentario:

  1. "No os aferreis a nada ni a nidei porque las cosas no son eternas"...cuánta razón!!
    http://ohyeahkeepcalm.blogspot.com/

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